Asambleas de Dios de México
Deslinde de la apostasía de Abner Murillo
México, D. F. 11 de octubre de 2006
Herejía es el alejamiento y renuncia de una doctrina fundamental del evangelio. Apostasía es el abandono premeditado, consciente y público de la fe cristiana. No debe sorprendernos que creyentes o ministros se aparten de la sana doctrina para seguir corrientes heréticas o apóstatas. Así está profetizado en 1 Tesalonicenses 2:1-3 y 1 Timoteo 4:1. Además, la historia de la Iglesia registra diferentes casos de herejía y apostasía. Por eso no importan tanto los años de experiencia que respalden un ministerio; ni cuántos grados de conocimiento teológico se hayan escalado; o qué tanto se conozca de la Biblia en los idiomas originales. El cuidado de la vida cristiana y de la sana doctrina es un mandato que no se desvanece y se debe guardar con fidelidad (1 Ti. 4:16).
En las últimas semanas ha corrido por el mundo, a través del Internet, la triste noticia de que Abner Murillo se unió a una corriente apóstata denominada Creciendo en gracia . En la página de Internet de esta secta hay un enlace o link a un video o grabación titulado Testimonio del pastor Abner Murillo , de fecha 16 de septiembre del presente, en el cual Abner narra su conversión a este grupo que preside un autodenominado cristo que proclama un evangelio diferente al de Jesús de Nazaret.
Debido a que es anunciado como exlíder prominente de las Asambleas de Dios, que es la única organización que le había abierto las puertas de sus iglesias en México, y a que él afirma haber pertenecido a ella en sus tiempos de ignorancia, nos hace necesario deslindarnos de Abner Murillo y de la doctrina que ahora ha adoptado.
Las mentiras e inexactitudes de Abner se revelan por doquier. Por datos biográficos que de su propio puño y letra asentó en solicitudes de credenciales ministeriales y otros documentos propios de los archivos de las Asambleas de Dios, es falsa su afirmación de que procede de una familia que por cuatro generaciones han sido predicadores.
Lo que es cierto es que Abner nunca concluyó siquiera sus estudios teológicos básicos. Ingresó al Instituto Bíblico Bethania pero fue dado de baja. Luego intentó estudiar en el Instituto Bíblico Betsaída pero no terminó un curso. También comenzó sus estudios en el Instituto Bíblico por Correspondencia Manuel Bustamante y solo acreditó dos materias. Después, en dos etapas diferentes, sí fue ministro de las Asambleas de Dios. La primera, del año 1988 a 1993; en este último año fue sujeto a un proceso por indisciplina ministerial, y en 1995 se le dio carta de traslado en el Distrito Pacífico. En el 2002 le fue otorgada nuevamente credencial por el Distrito Sur, que no se renovó y fue dado de baja al poco tiempo, por incumplimiento en sus deberes ministeriales.
Ministerialmente Abner nunca ha ocupado un cargo de representación oficial dentro de las Asambleas de Dios. Nunca ha sido Presidente de Sección, ni Presbítero de Región, mucho menos directivo distrital o nacional. En México, a partir del año 2002 y hasta su apostasía, fue predicador itinerante por recomendación personal de ministros y directivos de la denominación, pero nunca con un endoso institucional del Concilio Nacional.
Abner utiliza la mentira y se vale de la credulidad de personas que, a juzgar por sus exclamaciones de asombro, no están familiarizadas con la sana hermenéutica de las Escrituras. Igualmente refiere que las Asambleas de Dios de México lo comisionó oficialmente para investigar a esta secta. La verdad es que nunca se le hizo semejante solicitud. Nuestra asociación religiosa no trabaja así. Cuando requiere estudiar alguna cuestión doctrinal lo hace a través de su Comisión de Doctrina y Asuntos Teológicos, de la cual Abner nunca ha formado parte. Tampoco se le ha extendido reconocimiento como investigador o apologista; de hecho, dentro de las Asambleas de Dios carece de reputación como intelectual, teólogo, estudioso o maestro.
Abner se hunde en la apostasía al afirmar que Jesús de Nazaret fue el Cristo del pasado, y que el que ahora llama papi es el cristo del presente. Ignora el uso apropiado de la ortografía; desconoce el sentido de las palabras del griego del Nuevo Testamento; se mofa de la naturaleza divina al pretender ser igual a Jesucristo; hace burla del evangelio al afirmar que su líder es Jesucristo hombre; de persistir, invalidará en su vida la obra del Espíritu Santo y entonces habrá blasfemado contra él.
Pero Abner afirma haber llegado de las tinieblas a la luz. Declara que vale la pena renunciar a su antigua fe para sentarse frente a frente con el nuevo mesías . Dice que es lo más glorioso que le ha sucedido y que por nada del mundo regresaría al sistema . Asegura ser el hombre más feliz de la tierra por haber encontrado a su papi , a quien glorifican como si fuera Dios.
No es fácil comprender cómo pudo involucrarse en semejante error y apostasía. Está sacrificando a su Dios, familia y amigos por seguir a un desconocido y proclamar como propia su locura. Ahora, Abner Murillo ha abandonado el cobijo de la fe y está saliendo de la comunión de la Iglesia. Aunque ora por su salvación y porque escape del juicio venidero, la Directiva General de las Asambleas de Dios de México manifiesta:
El deslinde de cualquier relación ministerial que Abner Murillo manifieste tener con la iglesia nacional asambleísta.
El absoluto rechazo a la doctrina apóstata en que Abner Murillo se ha involucrado.
La negativa a permitirle que ministre en iglesias locales ni en eventos organizacionales.
La reiteración a la fidelidad y a no apartarnos de la verdad de Dios revelada en la Escritura. Que hoy como siempre sea lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro camino.
La urgencia de apartarse con temor de quienes rechazan el evangelio de Jesús de Nazaret y que hacen de la teología y la hermenéutica herramientas ineficaces. Aprendamos más Biblia, más doctrina; conozcamos mejor al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Finquemos nuestra casa sobre el cimiento sólido de la Palabra del Señor.
Finalmente, nos remitimos a la palabra de la autoridad apostólica que hacemos nuestra consigna: Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema (Gá. 1:8).
La Directiva General del Concilio
Pbro. Daniel de los Reyes Villarreal
Superintendente General
Pbro. Samuel O. Vázquez Salazar
Secretario General
Pbro. Guillermo Rodríguez Herrera
Tesorero General
Pbro. Salomón García Gil
Superintendente Adjunto Zona Norte
Pbro. Isaí Montoya Carvajal
Superintendente Adjunto Zona Centro
Pbro. Juan J. Pérez González
Superintendente Adjunto Zona Sur