Raymundo
Cantero Hernández y Migdaleder Meribah García, acompañados
y respaldados por sus hijos Mictam y Nehilot, que aparecen en la fotografía
de junto, han servido al Señor ya por varios años como misioneros
de nuestro Concilio. El matrimonio Cantero se ha distinguido por su ministerio
en la enseñanza, don que desempeñan en la labor docente de institutos
bíblicos, particularmente en el Instituto Bíblico Magdiel, como
conferencistas y, especialmente como maestros en el Instituto de Superación
Ministerial (ISUM), donde además el hermano Cantero es su Director
Adjunto. Ambos recorren incansablemente los países de América
Latina, Canadá y Estados Unidos en el trabajo de formación teológica
superior de pastores, líderes y educadores de cada nación, donde
su ministerio les ha granjeado el afecto y respeto.
Muchos superintendentes generales y directores de Educación Cristiana
y de institutos bíblicos de las naciones latinas han hecho llegar su
felicitación al Concilio Nacional de las Asambleas de Dios de México
por su visión de apoyar misioneros capacitadores, como los hermanos
Cantero, que sirven para que la obra de Dios se extienda en profundidad doctrinal
y en alcance. Así, en junio de este año nuestro Director Nacional
de Misiones fue objeto de esta gratitud y felicitación de los asistentes
al evento denominado Misiones en Conjunto, celebrado en Costa Rica, donde
se congregaron las directivas de misiones de Latinoamérica.
Por cierto que ya por concluir el Seminario I realizado en Matamoros,en junio
pasado, la hermana Meribah sufrió un accidente automovilístico
cuando se disponía a trasladarse al lugar de la clausura de cursos
y graduación. A consecuencia de este percance requirió hospitalización
y cuidados especiales, pero Dios ha permitido su recuperación.
Nuestros misioneros siguen impartiendo un promedio de 4 seminarios al año,
por lo que deben viajar constantemente a donde sean requeridos.
Los hermanos Cantero presentan los siguientes motivos de oración:
1. Por la recuperación total de la hermana Meribah.
2. Para que Dios provea para sufragar los gastos por el accidente sufrido.
3. Por que Dios levante a un número suficiente de apoyadores de su
ministerio.
4. Por sus hijos, para que sean cuidados y ayudados eficientemente en las
ausencias de sus padres.
5. Para que Dios les siga dando sabiduría para enseñar.